Los caballos son animales grandes, fuertes y resistentes que pueden actuar como grandes compañeros si les das los cuidados que necesitan, ya que requieren de un cuidado y mantenimiento constante. Aunque pueda parecer menos sociable que otros animales, como por ejemplo un perro, los caballos son animales sociales que requieren atención, interacción con las personas y actividades para evitar el aburrimiento. Cuidar un caballo no es una tarea sencilla. Mantener un caballo implica un compromiso en dedicación de tiempo y dinero. Para empezar, el caballo necesita un lugar para vivir adecuado y un área de ejercicio y ambas zonas requerirán de una limpieza regular. Los cuidados básicos del caballo implican la alimentación diaria, ejercicio diario, y atención médica con regularidad para vacunar, colocar herraduras y tratar enfermedades.

Consejos para cuidar a tu caballo:

  • No compres un caballo si no vas a tener tiempo para cuidarlo, espacio para el animal o recursos económicos suficientes para cuidar del animal. Los caballos necesitan mucha atención, así que asegúrate de considerar tu situación económica antes comprar un caballo.
  • Los caballos son criaturas amables y tranquilas (excepto cuando se asustan), por lo que debes ser amable y cariñoso con ellos.
  • Cuando te acerques a un caballo, hazlo desde una posición en la que pueda verte, preferiblemente por el lado izquierdo. Si te acercas al animal sin que pueda verte y lo asustas, puedes recibir algún golpe.
    Alimente a tu caballo con el alimento que su cuerpo necesita. Recuerda que el heno o el pasto verde son la mejor elección.
  • No te limites a pasar únicamente tiempo con tu caballo cuando vas a montar. Cuanto más tiempo pases con él, más confianza mutua tendréis.
  • No te muestres nervioso o agitado cuando estás con tu caballo, ya que le trasmitirás el nerviosismo y se puede poner en situación de alerta.
  • Procura disponer de tiempo suficiente cuando quieres montar a tu caballo.
  • Refuerza la relación de confianza con el animal dándole algún premio en forma de manzana o zanahorias de vez en cuando.
  • No cepilles a tu caballo con brusquedad.

Advertencias al cuidar a tu caballo:

  • Asegúrate de que no hay hierba cana, bellotas o plantas venenosas en la zona en que se mueve tu caballo ya que podría comerlas y enfermar.
  • Nunca montes un caballo de caracter difícil si no tienes experiencia suficiente para controlarlo.
  • Usa ropa reflectante al montar por carreteras con poca luz.
  • Nunca hagas movimientos bruscos o ruidos estridentes cerca de un caballo. Los caballos son animales muy asustadizos que entran en pánico con facilidad y su única defensa es correr y dar coces.
  • Muestrate relajado cuando estés con tu caballo para no trasmitirle tu nerviosismo.
  • Nunca montes un caballo sólo si no tienes experiencia suficiente.
  • Usa el casco siempre que montes.
  • Nunca corras alrededor de tu caballo!
  • Un niño no debe montar nunca un caballo sin la supervisión de un adulto.
  • No te acerques nunca a un caballo por la zona trasera, ya que podrías recibir una fuerte coz.

Fuente: http://como-cuidar.com/